Paraguas Largo Anekke Alma – Elegancia y tradición en los días de lluvia
El Paraguas Anekke Alma Largo combina estilo, tradición y funcionalidad, convirtiéndose en el accesorio ideal para los días lluviosos. Inspirado en la alma flamenca, su diseño elegante y cuidado transforma cualquier jornada gris en un paseo lleno de personalidad y encanto.
Con su formato largo, ofrece una cobertura amplia y cómoda, protegiéndote eficazmente de la lluvia. Su diseño único recuerda a un farolillo que ilumina tus pasos, aportando un toque de sofisticación y alegría a tu estilo diario.
✔️ Diseño inspirado en el alma flamenca de Anekke.
✔️ Paraguas largo y resistente para máxima protección.
✔️ Estilo elegante y llamativo, ideal para días grises.
✔️ Accesorio práctico y con personalidad para cualquier look.
Hazte con tu Paraguas Anekke Alma Largo y que nada detenga tu camino, ni siquiera la lluvia.
SISTEMAS WIND PROOF
RESISTENCIA DE LA MONTURA CONTRA EL VIENTO. PERMITE QUE EL VIENTO FUERTE GIRE EL PARAGUAS SIN ROMPERLO PUDIENDO DEVOLVERLO A SU POSICIÓN INICIAL.
CONSEJOS DE COMO CUIDAR Y CONSERVAR TU PARAGUAS
El Paraguas como todos los complementos de moda, zapatos, bolsos, cinturones, guantes..., requiere una serie de cuidados básicos durante el período de tiempo que no se vaya a utilizar y que vaya a permanecer cerrado. Siguiendo unas sencillas normas de conservación, conseguiremos que la vida de tu paraguas sea larga y duradera.
De cualquier forma es importante tener en cuenta que una buena conservación está relacionada directamente con la elección de un buen paraguas. En C&L cumplimos con este requisito, ofreciendo una amplia colección de paraguas, cuyos acabados, estructura, mecanismos y tejidos se realizan con materiales de primera calidad.
Tras un días de lluvia, el primer paso que hemos de dar, consiste en secar el paraguas si está mojado o húmedo, resulta imprescindible dejarlo ventilar y mantenerlo abierto hasta comprobar que no quedan restos de agua en ninguna de las partes que componen tu paraguas. Es primordial guardarlo seco ya que si no lo hacemos así, corremos el riesgo de que la varillas y la estructura se oxiden.
Cuando el paraguas está completamente seco, el segundo paso es colocar el paraguas en un lugar ventilado, si es posible que no esté apretado y dejarlo entre abierto, sin atar.
Podemos utilizar un paragüero siempre y cuando no pongamos dentro del mismo demasiados paraguas. Otra opción sería habilitar una zona del armario para los paraguas tal y como hacemos con los bolsos, los zapatos, los cinturones y demás complementos.
Por otra parte, respecto a los paraguas transparentes, además de todos los cuidados mencionados anteriormente, sería conveniente aplicar polvos de talco o similares para evitar que las tallas del paraguas se peguen entre si y puedan resquebrajarse y romperse.